

La debilidad del dólar respecto al euro ha atraído a Nueva York a una muchedumbre de europeos, y españoles, decididos a aprovechar el cambio favorable para comprar a precios más bajos.
En los últimos dos años, el número de compradores extranjeros en Manhattan, la zona más cara y selecta, se ha duplicado, según datos de Radar Logic, una empresa neoyorquina que analiza la evolución del mercado. En el último año y medio, los extranjeros - europeos, británicos, pero también asiáticos- han comprado una tercera parte de los nuevos pisos en venta.
En plena crisis inmobiliaria, originada por la concesión de hipotecas a clientes poco solventes con dificultades para pagar (las denominadas subprimes),la isla de Manhattan - uno de los cinco barrios que componen Nueva York- ha permanecido, hasta ahora, inmune.
Que el mercado inmobiliario en Manhattan siga en pie, al contrario que en otras grandes ciudades estadounidenses, se explica, en parte, por el tirón propiciado por las ganancias fabulosas de los últimos años en Wall Street, explicaba recientemente, en una entrevista a Bloomberg Radio, Jonathan Miller, de Radar Logic.
Pero las turbulencias hipotecarias también han azotado a Wall Street y los grandes bancos. Lo que parece claro, según Miller y otros expertos citados estos días en la prensa local, es que los compradores extranjeros pueden ayudar a frenar el declive.
"Los compradores extranjeros están ayudando a proteger Manhattan de una ralentización en el mercado inmobiliario que ha contagiado al resto de la nación, y representan un mercado para los miles de edificios de apartamentos recién construidos", explicaba esta semana el periódico The New York Times.
Diane Ramirez, presidenta de la inmobiliaria Halstead Property, declaró al mismo diario que un 20% de sus ventas en el 2007 fue a extranjeros, mientras que en el 2005 fue el 15%. El precio medio de un piso en Manhattan se acerca al millón y medio de dólares, en torno a un millón de euros.
No es barato. Pero muchos compran como inversión, con la esperanza de ver crecer el valor del piso y mientras tanto alquilarlo. Estos extranjeros - la prensa cita a irlandeses, británicos e italianos, pero también hay españoles- compran en barrios con escasa tradición residencial, como Midtown, donde se encuentran los rascacielos de oficinas característicos del perfil de Manhattan, o el distrito financiero, en torno a Wall Street, de nuevo pujante tras el atentado contra las Torres Gemelas el 2001.
Copyright© 2007 Urbaniza Interactiva S.A. CIF A01306547