

MESA REDONDA- CÓDIGO TÉCNICO DE LA EDIFICACIÓN
• Todos los participantes han coincidido en señalar la necesidad del Código Técnico de la Edificación y el hecho de que va a normalizar la calidad del sector, dejando fuera del mercado a agentes que trabajaban de forma dudosa.
• Entre las conclusiones también hay que destacar la inmensa carga burocrática que supone.
• Entre los inconvenientes, la puesta en práctica de la normativa, a pesar de la moratoria, ha sido de golpe y ha dejado en evidencia la incongruencia de algunos documentos y la dificultad de ponerlos en marcha.
Ha pasado más de un año desde la aprobación del Código Técnico de la Edificación (CTE) en marzo de 2006; una normativa que afecta a todos los agentes del sector inmobiliario y de la construcción (arquitectos, promotores, constructores, fabricantes de materiales, empresas de servicios...) quienes deben poner en práctica todo el conjunto de normas que recoge dicha normativa.
Por todo ello, CERTUM, compañía española de servicios técnicos especializados en el sector de la construcción y líder en el mercado del control técnico en la edificación, ha reunido a varios directivos de empresas relacionadas con la construcción para debatir cuatro de los aspectos que en la actualidad preocupan en relación al Código Técnico de la Edificación: 1. Incremento de los costes derivados de la aplicación del CTE; 2. ¿Estamos preparados para la carga burocrática que supone la aplicación del Código?; 3. ¿Realmente se ha conseguido con el CTE controlar las responsabilidades de cada agente?. 4- ¿Se está cumpliendo?, inconvenientes.
Para Manuel Cabalgante, Director de Nuevos Servicios de CERTUM, el tema fundamental a tratar va a estar en ‘darle forma a este conjunto de normas’. ‘A pesar de que nos han avisado, el aterrizaje ha sido brusca’. En su opinión, el periodo derogatorio se ha quedado corto y le ha faltado ‘testear’ de manera práctica, para de ese modo evitar las lagunas que se han producido y que se deberán solventar. ‘Me da miedo pensar cómo aplicar el CTE en un pueblo pequeño’, manifiesta.
Desde el punto de vista de Manuel Cabalgante para poder valorar el incremento del coste que el CTE supone sobre la vivienda, habría que ver qué vivienda se toma de referencia, porque antes de su aparición, ‘ya había un tipo de vivienda con una calidad muy cercana a la exigible por el CTE, en las que el incremento de coste por la aplicación del mismo, será mínimo, mientras que en las que estaban mas alejadas de este canon de calidad, el incremento será mayor’.
A este respecto, Julián Aragón, Presidente de la Comisión de Sostenibilidad y Eficiencia Energética de Gecopi (Asociación de Empresas Gestoras de Cooperativas y Proyectos Inmobiliarios) afirma que ‘las constructoras antes del desarrollo del Código ya se pusieron la venda y cuantificaron el incremento del coste en un 15%, que ya están aplicando’.
Por su parte, Juan Violat, Director Técnico de CMS Construcciones, cuantifica el incremento del coste de construcción entre un 6 y un 8%, aumentando este porcentaje hasta un 15% si se habla de coste de producción. La diferencia de porcentajes radica, según Violat en el hecho de que ‘con las nuevas exigencias, ya no se harán cien viviendas en una promoción, sino 99 y yo tengo que repercutir el precio de esa vivienda en las 99 resultantes’. En su opinión, además también supondrá una disminución de la superficie útil de la vivienda.
Por su parte, José Manuel Domínguez Cerdeira, Director de Nueva Construcción de Gas Natural, recuerda que estamos hablando de casas, cuya construcción se realiza para una duración de al menos 70 años. Por ello, el incremento del 10-15% sobre el coste de la construcción frente al ahorro, se debe observar en función de ese período de tiempo y así tratado ‘merece la pena’. Para ello, Domínguez argumenta la importancia que va a tener ‘cada vez más’ para el comprador el saber ‘cuanto me va a costar mantener energéticamente mi vivienda’, puesto que el precio del crudo ha ido creciendo de forma paulatina en los últimos años y ‘los costes de energía seguirán creciendo’.
Inmensa carga burocrática
Si bien todos los asistentes no han dudado en reconocer la necesidad de la existencia del Código Técnico de la Edificación, tampoco lo han hecho a la hora de señalar la inmensa burocracia que conlleva. ‘Es muy difícil llevarla a la práctica en una obra pequeña’, indica Cabalgante, ‘ahora no puedo decir si es aplicable, pero tampoco es inaplicable’. Similar opinión mantiene Mateo Troyano, director de obra y arquitecto técnico, quien reconoce que ‘estamos preparados para la carga burocrática, pero no para los costes que esta conllevará en función de la topología de vivienda’.
Entre los temas tratados durante el debate, también se ha reseñado el hecho de que el CTE va a normalizar la calidad en el sector dejando fuera del mercado a aquellos agentes que estaban trabajando de forma dudosa. Así, Enrique Peraza, Secretario General de AITIM (Asociación de Investigación Técnica de la Madera) reconoce que ‘hay mucho pirateo’. En este sentido, opina que habrá ‘un período transitorio de trampas’, pero con el tiempo el sistema puede funcionar. Para Peraza, lo realmente importante del Código Técnico de la Edificación radica en que acota las responsabilidades de cada agente.
Con todo, en el CTE ‘se ven las incertidumbres por parte de todos los agentes, pero marca unas reglas de juego de cara al usuario’, manifiesta Raúl Hernández de Gecopi, quien recuerda que la mayoría de los planteamientos de la normativa ha recogido parámetros similares a los anteriores, realizando una recopilación y desarrollando otros aspectos. ‘Cada interviniente tiene su responsabilidad y sus obligaciones. Al tener delimitadas las responsabilidades, también quitas muchas opciones’.
En este sentido, el CTE ha instado a todos los agentes a su cumplimiento, pero no ha insistido en el agente principal, que es el suministrador de la materia prima, ‘aún a pesar de ser los primeros que deben iniciar la cadena’, indica Manuel Cabalgante. Por ello, la mayoría de los participantes en la Mesa Redonda han coincidido en el cambio o adaptación que va a producirse en la industria auxiliar.
A este respecto, Violat ve en el CTE como ‘nos ha hecho fiscalizadores. A nosotros nos obliga a cumplir la normativa, pero a los fabricantes de materiales no. Somos nosotros quienes tendremos que decir que no adquirimos un material porque no cumple la norma’.
En cuanto a las responsabilidades Cabalgante también ha matizado que el usuario también adquiere responsabilidad a través del Libro del Edificio, donde se indica el mantenimiento que debe realizar. Por ello, para Tomás Fernández, de Royal Windows son los usuarios ‘los que nos van a poner a todos en su sitio en cinco años’.
Junto al hecho del gran marco normativo que se ha puesto en práctica de golpe, a pesar de la moratoria, para muchos ‘ el Código se ha quedado corto y ha entrado tarde’, tal y como afirma Raúl López, Director de Proyectos de Realitas Grupo Inmobiliario. En este sentido, señala el hecho de que en muchos países de Europa ‘lleva ya diez años funcionando y se hace bien. En España hubiera sido mas fácil hacerlo antes’.
Con todo, la puesta en marcha de ese marco ha dejado en evidencia, la incongruencia de algunos documentos y la dificultad de ponerlos en práctica, creando puntos de confrontación entre los distintos agentes. Por ejemplo, en tema de acústica se contradice con la materia de ventilación y ésta con algunos puntos de ahorro energético.
Y es precisamente el ahorro energético, donde, en opinión de gran parte de los asistentes, el Código Técnico hace hincapié, y va a suponer ‘ la diferencia de calidad dentro del edificio’, asegura Pablo Hernández.
Puesto que el motor de la generación del CTE ha sido la preocupación por el ahorro energético, ‘quizá hubiera sido mas interesante haber puesto en vigor ese apartado, para haber sido testado por todos los agentes y luego haber seguido con sucesivos documentos’, indica Cabalgante, lo que para él sería haber realizado una implantación menos brusca de lo que se ha realizado. ‘Por que tal y como se ha hecho, no sólo es dudoso o dificultoso el ponerlo en práctica, sino que se entiende que ahora mismo no hay capacidad administrativa para velar que se cumpla el CTE’. Para Raul López, ‘sabremos si lo que estamos haciendo está bien, dentro de 5 o 6 años, si hay o no denuncia’.
Según Héctor Sánchez Flores, Director Territorial de la Zona Centro de CERTUM, uno de los problemas está en no saber qué es lo que se les va a exigir, ‘no tenemos un estamento que nos oriente, tal y como ocurre en Francia, que además de un Código Técnico, cuentan con una Ley que a diferencia de la española, en ella si está definido el Control Técnico’.
En este marco, para muchos la gran esperanza del CTE está en los ‘documentos reconocidos’, que se centrarán en distintos aspectos, un ‘dime cómo lo hago’, afirma Cabalgante.
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