

Tres ganadores y 17 menciones de honor: resultado del International VELUX Award en su edición de 2006. Louise Groenlund, Danesa, recibió el primer premio por su proyecto “A museum of photography”. El español Gonzalo Pardo resultó ganador del segundo premio y UK recibió el tercer premio entregado a Anastasia Karandinou.
El jurado de la segunda edición del Premio Internacional VELUX para Estudiantes de Arquitectura ha destacado la gran variedad de ideas y planteamientos relacionados con el tema “Light of Tomorrow”, que representan a numerosas orientaciones y tendencias de la arquitectura contemporánea. El jurado se reunió en junio para evaluar todos los proyectos presentados, siguiendo los criterios de idea conceptual, pensamiento experimental y discusión crítica, para elegir a los ganadores.
Los 257 proyectos presentados, pertenecientes a 225 escuelas de 53 países, demuestran que, independientemente de los cambios de actitud, la luz natural sigue desempeñando un importante papel espacial como denominador común y como inspiración. Tras revisar todos los proyectos, el jurado decidió otorgar tres premios y 17 menciones de honor. Los ganadores representan a diversos países de Europa, Oceanía, Asia y América del Norte y América del Sur. Destaca el papel de España que encabeza la lista con un ganador y tres menciones de honor.
Per Olaf Fjeld, presidente del jurado, resalta la multitud de facetas para expresar los diferentes planteamientos de iluminación en los proyectos presentados: “La fuerza del premio radica en la amplia participación, gracias a la cual hemos obtenido un mapa sobre los diferentes matices de la luz en el mundo. La luz existe por todas partes, pero las condiciones arquitectónicas relacionadas con la iluminación varían de un lugar a otro. Esto se aprecia claramente viendo la variedad de los proyectos.”
Primer Premio
La danesa Louise Groendlund, de 27 años, resultó merecedora del primer premio por su proyecto “A museum of photography” que utiliza la cámara a modo metafórico para la definición y construcción de un museo para fotografías. El proyecto ha sido merecedor del primer premio por Alcanzar una complejidad especial a través de una simplicidad arquitectónica, embebida por la enorme creencia de que el poder de la luz es muy grato. Requiere fuerza personal, talento y consistencia. El proyecto está bien presentado y revela una sensibilidad espacial y una madures arquitectónica
Louise se graduó en la Coppenhagen School of Architecture en enero de 2006, y el proyecto presentado al Premio Internacional de VELUX constituye su tesis de final de carrera. El tema del IVA ‘Light of Tomorrow' traduce directamente mi propia investigación sobre la fenomenología y percepción de iluminación y vistas. Diseñar un museo para la fotografía es crear las condiciones óptimas para ver. Para no sólo ver la fotografía sino también para hacer al espectador consciente de lo que él ve y las condiciones en que él está viendo, dice Louise Groenlund sobre su proyecto
Segundo y tercer premio para España y UK
El segundo premio se concede a Gonzalo Pardo Díaz, un joven madrileño de 26 años, que ya ha ganado varios premios de Arquitectura internacionales y nacionales. Su proyecto “Aun lugar para leer” representa una red tridimensional, no un edificio sino una mesa activa, un espacio en obras hecho a base de fragmentos, incompleto, como un bosque. “El objetivo de esta investigación es la creación de complejidad espacial-luminosa. El tema de la luz me permitió imaginar un sistema de reglas abstractas que dirigieran mis propuestas a lo largo del proyecto”. Afirma Gonzalo Pardo.
El tercer premio se ha concedido a Anastasia Karandinou una joven griega de 25 años, que está estudiando actualmente en Escocia y representa al Reino Unido con su “Light Invisible Bridges”. El tema del premio “Light of Tomorrow” desafió a Anastasia para combinar sus conocimientos teóricos sobre la calidad de la luz y su investigación práctica sobre la ciudad de Shanghai.
Proceso de evaluación
El jurado se reunió en Madrid durante los días 20 y 21 de junio de 2006. Per Olaf Fjeld fue elegido presidente del jurado para las deliberaciones. Se elaboró una primera lista con 71 proyectos seleccionados que fue objeto de revisión durante la primera ronda, tras lo cual se seleccionaron 25 de esos proyectos para el debate final. El jurado accedió a conceder 20 premios: tres ganadores y 17 menciones honoríficas. Los tres proyectos ganadores recibieron el voto unánime del jurado.
Promoviendo el debate sobre la iluminación natural
Desde su fundación en 1942, VELUX siempre ha tenido un fuerte deseo por facilitar el debate en la iluminación natural y el aire fresco en la arquitectura con el fin de maximizar la eficacia de los productos de la compañía.
Massimo Buccilli, representante de VELUX en el jurado, explica: “El Premio Internacional VELUX es un elemento importante en el diálogo continuo con los profesionales de la arquitectura, un diálogo que hemos perseguido desde la fundación de VELUX en 1942. Como fabricante internacional de ventanas para tejados y productos asociados a las mismas, nuestro negocio se relaciona estrechamente con el diseño de los edificios, con el enfoque particular en la iluminación y ventilación naturales. Nos gustaría expresar nuestro agradecimiento a todos los estudiantes, a sus maestros y sus escuelas por participar en el Premio así como al Jurado por su experiencia y dedicación.”
El Premio Internacional VELUX para estudiantes de Arquitectura se celebra con carácter bianual. La próxima convocatoria será en 2008. Se organiza con la colaboración de la International Union of Architects (UIA) y la European Association for Architectural Education (EAAE).
Ya se puede acceder a la documentación sobre los proyectos presentados que se exhiben en www.VELUX.com/A. Todos los proyectos galardonados, así como las menciones de honor, están publicados en el libro anual del Premio. Ambas publicaciones, pretenden ser fuente de inspiración para arquitectos y estudiantes de todo el mundo.
Gonzalo Pardo Díaz: “UN LUGAR PARA LEER”
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid
Profesor: Atxu Amann
Comentarios del jurado
Se trata de la arquitectura vista como sitio, una continua lectura e interpretación del terreno que ofrece un abanico de variaciones a través de la topografía particular de ese lugar. Este campo espacial adopta la imagen de un bosque. La repetición estructural guiada por un patrón geométrico proporciona diversidad espacial. Los usuarios deben hacer su propia lectura e interpretación del espacio e imponer su identidad sobre él, puesto que lo abierto requiere una respuesta.
El bosque construido puede contemplarse como un laberinto formado por capas temporales. Dichas capas se pueden identificar mediante el tipo de luz específico que revela su profundidad espacial como un lugar distinto dentro de los campos espaciales generales. Los objetos espaciales agregados al campo se pueden plegar y moldear de distintas formas. Al tratarse de un lugar no estático, genera diversos espacios intersticiales tanto dentro como fuera de sí mismo.
El proyecto de una biblioteca como un bosque es una solución arquitectónica que va más allá del edificio como objeto, y revela un campo arquitectónico constituido por un entramado de lugares que no establecen una separación clara entre el interior y el exterior, ni distinguen entre lo público y lo privado. Es el usuario el que establece la jerarquía, y, al tratarse de un instrumento no estático, ofrece un nuevo tipo de integridad espacial interesante que introduce al proyecto en la arquitectura de la participación; un estudio sobre cómo entender la luz como profundidad espacial constituye un reto enorme. La presentación del proyecto es bella y muestra bien las capacidades y las limitaciones del proyecto en relación con otras posibles interpretaciones.
Información sobre el estudiante y los orígenes del proyecto
El madrileño de 26 años Gonzalo Pardo Díaz ha participado y ganado diversos concursos nacionales e internacionales de arquitectura. Utiliza este tipo de eventos para desarrollar su pensamiento experimental y centrarse en una arquitectura teórica y conceptual más que en soluciones formales o finales. Así pues, el PIV 2006 ha supuesto un tema interesante por sus ideas sobre arquitectura creativa y conceptual. “Para mí, sólo deben quedar los conceptos: el atractivo de la arquitectura es la capacidad que tiene una idea --cuando está vinculada a los conceptos, no a las formas-- de adquirir diversas formalizaciones”. El proyecto de Gonzalo “Un lugar para leer” es una red tridimensional, no un edificio. Es una mesa de trabajo, un espacio en construcción hecho a base de fragmentos, incompleto... como un bosque. Se trata de un espacio donde la luz natural es absolutamente necesaria, un lugar que encaja con el acto individual de leer. ”He trabajado con el espacio que genera un árbol en torno a sí mismo, su esfera. El árbol conectado a otros podría ofrecer el tipo de privacidad que requiere el acto de leer, variedad de ambientes. Una relación estricta entre la persona, el libro y lo que le rodea”.
El mismo espacio aparece lleno de luces y percepciones distintas que proporcionan al individuo numerosos espacios preparados para un uso individual al objeto de interactuar con el libro. La percepción siempre se convierte a sí misma en una actividad básica dentro del cuerpo a través del espacio y del tiempo y del acto de la visión.
“El objetivo de esta investigación es la creación de complejidad espacial-luminosa. El tema de la luz me permitió imaginar un sistema de reglas abstractas que dirigieran mis propuestas a lo largo del proyecto”.
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