

La Reserva Federal de EEUU subió ayer los tipos de interés en un cuarto de punto, hasta el 5 por ciento, y dejó la puerta abierta a futuras subidas, aunque suavizó ligeramente el lenguaje del comunicado que emite al final de su reunión.
El ajuste de ayer, ampliamente adelantado por los mercados, es la decimosexta subida consecutiva desde junio de 2004 y coloca el precio oficial del dinero en el nivel más alto desde hace más de cinco años.
Las tasas a corto plazo estaban en junio de 2004 en el 1 por ciento, el nivel más bajo de los últimos 46 años.
La Fed indicó en su comunicado que su Comité de Mercado Abierto 'juzga que todavía pueden ser necesarios ajustes adicionales para hacer frente a los riesgos inflacionarios', pero destaca que 'la cuantía y el momento para aplicar esos ajustes dependerá de forma importante de la evolución de las perspectivas económicas'.
La palabra 'todavía' no aparecía en el comunicado de marzo, lo que fue interpretado por algunos observadores como una señal de que la Reserva Federal (Fed) podría poner fin durante algún tiempo a los ajustes monetarios.
El banco central insistió en que el crecimiento ha sido 'bastante fuerte este año', pero puntualizó que es posible que se modere 'a un ritmo más sostenible'.
Según la Fed, esa menor expansión económica reflejaría en parte el enfriamiento del mercado inmobiliario y los efectos derivados de los aumentos en los tipos de interés y los precios de la energía.
En relación a los mayores precios de la energía y otras materias primas, el comunicado indica que 'parecen haber tenido sólo un impacto modesto sobre la inflación subyacente', y que las expectativas de aumentos de precios siguen bajo control.
David Resler, economista jefe de la firma Nomura Securities International, cree que es el momento de frenar la campaña de subidas de tipos, ya que 'la economía crece sin dar señales de calentamiento'.
El presidente del banco central estadounidense, Ben Bernanke, aumentó las expectativas de que las subidas orquestadas de tipos acabasen al señalar en una comparecencia ante el Congreso, el pasado 27 de abril, que la Fed puede estar lista para tomarse un respiro durante 'una o más reuniones'.
Aunque la posibilidad de que la Fed se tome un respiro gana cada vez más peso, los analistas están divididos sobre si la reunión de hoy dará pie simplemente a una breve pausa o será la última subida durante un buen tiempo.
Los expertos señalan que, de confirmarse que los tipos dejarán de subir durante algún tiempo, el dólar se verá perjudicado.
La tasa de intereses de EEUU, que superan a los de la Unión Europea, Reino Unido y, por supuesto, Japón (en el 0 por ciento), han sido un anzuelo para el capital internacional, que ha invertido en activos estadounidenses debido a su mayor rentabilidad.
Pero esa tendencia se está invirtiendo, según Ricardo Amorim, estratega jefe para América Latina de la firma financiera WestLB.
'La Fed va a dejar de subir tipos, y Europa y Japón comenzarán a aumentarlos', dijo a Efe Amorim, quien prevé que haya una salida de flujos de EEUU durante las próximas semanas, lo que 'puede provocar una corrección adicional del dólar de entre el 3 y el 5 por ciento'.
El dólar bajó a primera hora de la mañana, antes de que se conociese la decisión de la Fed, y recuperó terreno tras conocerse que el banco central deja la puerta abierta a nuevas subidas.
La Bolsa neoyorquina reaccionó ligeramente a la baja tras conocer la noticia, un movimiento que según los operadores refleja el hecho de que la Fed no haya variado de forma significativa el lenguaje de su comunicado, con lo que se mantiene sobre la mesa la posibilidad de tipos más altos.
Los mayores tipos de interés han encarecido el coste de los préstamos para millones de estadounidenses.
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