

Las empresas y los hogares deben 1,8 billones de euros, de los que cerca de un 60% (1,07 billones) tiene como garantía activos inmobiliarios. Casi 608.000 millones son hipotecas de particulares, con una morosidad del 2,96% a cierre de junio.
La tasa de impagos de las familias se ha triplicado en los dos últimos años, en un entorno de aumento del desempleo. Se espera que la calidad de estos préstamos siga deteriorándose por la persistente debilidad del mercado laboral, pero la experiencia muestra que las pérdidas finales que la banca sufre con esta financiación son escasas.
Desde 2001, Santander ha recuperado más del 90% del préstamo en prácticamente nueve de cada diez hipotecas impagadas. En menos de un 5% de las operaciones, la recuperación ha sido igual o inferior al 10% de la deuda.
BBVA también ha logrado cobrar en el 90% de los casos entre el 95% y el 100% de la hipoteca dudosa. Los créditos morosos que han supuesto pérdidas relevantes rondan el 2%.
En términos generales, los expertos creen que estas cifras pueden extrapolarse al conjunto del sector. El perfil de la cartera de particulares es relativamente homogéneo en la banca, "frente al crédito promotor, donde puede haber mayores diferencias, puesto que hay entidades que han asumido mayores riesgos", señalan en el sector.
Copyright© 2010 Urbaniza Interactiva S.A. CIF A01306547