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11/12/006

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El exceso de oferta de vivienda frena la apertura de inmobiliarias

 Las agencia inmobiliarias se multiplicaron en la última década, debido a su alta rentabilidad. Desde el propio sector reconoce que la falta de regulación favorece la de intrusos.

Según el Diario Vasco, el periódico de mayor tirada en Guipúzcoa, la oferta de su Guía Inmobiliaria ha registrado un incremento espectacular en los últimos años.

Este cambio tan significativo viene motivado por la transformación que ha vivido el mercado inmobiliario guipuzcoano en los diez últimos años, con una proliferación de agencias que parece haber tocado techo: hay demasiada oferta para una demanda que comienza a marcar una línea descendente.

¿Cómo se explica esta multiplicación de agencias en tan corto espacio de tiempo? La razón más evidente también se encuentra en las páginas de la guía inmobiliaria: hace diez años, un piso de 100 metros cuadrados y tres habitaciones en el barrio donostiarra de Amara costaba 20 millones de pesetas, mientras que hoy ese mismo piso ronda los 80. Los precios se han multiplicado por cuatro y las comisiones de los intermediarios crecen en proporción al precio (3%), por lo que la mediación inmobiliaria pareció convertirse en la gallina de los huevos de oro, donde la rentabilidad estaba garantizada.

Jesús Delgado, que cuenta con una experiencia de 40 años como agente de la propiedad inmobiliaria (API), explica que «para vender pisos realmente no se necesita demasiado y es un mundo que mueve mucho dinero, por lo que, cuando hace unos quince años perdió valor legal el título de API y cualquiera pudo mediar en una compra-venta, comenzó la proliferación de empresas, que se ha extendido hasta nuestros días».

Sin embargo, el tiempo ha demostrado que el sector inmobiliario no es jauja. «Muchos ya han podido comprobar que no es tan buen negocio. Yo me puedo considerar un privilegiado porque trabajo para una empresa, pero el que va por libre tiene que vender un mínimo de viviendas para cubrir los gastos que se producen en esta actividad. Y todos los días no se vende un piso. Este año el mercado atraviesa una pequeña crisis, algunos propietarios ya no pueden vender sus pisos ni siquiera por lo que rechazaron el año pasado, y supongo que muchas agencias tendrán que cerrar», pronostica Delgado.